“El ADN no se equivoca”

“El ADN no se equivoca”

¿Qué tan confiables son las pruebas de paternidad?
Las pruebas son certeras, no se pueden cambiar. Cuando indican que alguien es el padre, la madre o el hijo, eso es así. La Ley 721 de 2001 dice que en una prueba de este tipo los valores deben ser superiores a 99.99%; cualquier valor inferior debe tomarse como una prueba no concluyente. No se aceptan aproximaciones y el laboratorio debe hacer el número de pruebas suficientes y necesarias para alcanzar ese valor. Por eso es determinante que el laboratorio que las haga cumpla con todos los parámetros.

¿Cómo una persona puede saber a qué laboratorio remitirse?
Para tener valor judicial, por ley, los laboratorios que emiten resultados deben estar acreditados ante el Organismo Nacional de Acreditación de Colombia, Onac; en la página (www.onac.org.co) hay un listado de los laboratorios avalados.

¿Continúan existiendo en el país, entonces, laboratorios fraudulentos?¿La única manera de saber a qué sitio acudir, de blindarse ante las dudas, es consultar esa página?
Por una parte, ese sería el primer paso. Luego hay que estudiar qué laboratorios presentan trayectoria de idoneidad, seriedad, respeto por las normas, por la ley. Y, además, tener en cuenta cuánto tiempo llevan esos laboratorios realizando este tipo de pruebas.

¿Qué hagan las cosas irregularmente? Sí. Sí rotundo. El país debe acostumbrarse a valorar la ciencia y no el cuento.

¿Hay una edad límite para que un padre se realice una prueba de paternidad? Es decir, ¿disminuyen las probabilidades de confiabilidad con una edad avanzada?
No. No hay límite de edad, tanto del niño que no ha nacido (practicamos pruebas con el líquido amniótico), como con un padre de 80 años. Y tampoco tenemos problemas para hacer una prueba de paternidad con los restos óseos. El ADN es una sustancia que sólo se destruye cuando se carboniza. De las cenizas no podemos recuperar ADN, esa es la única excepción. De resto, se puede recuperar de la sangre que queda en alguna parte, de unas sábanas, de un cepillo de dientes, unos audífonos… Todo tipo de materia orgánica tiene ADN.

¿Para obtener una muestra, a qué personas se les debe tomar la prueba?
Las pruebas regulares se hacen con padre, madre e hijo, pero se pueden hacer sólo padre e hijo si es prueba de paternidad o madre e hijo, si es de maternidad.

¿Si el padre está desaparecido, la prueba se puede hacer a través de parientes?
Sí, podemos reconstruir al padre con los familiares que tenga si es posible. Y la genética tiene programas para poderlo hacer. Nosotros hacemos ese tipo de reconstrucción con muchísima frecuencia.

¿En qué casos aplican las contramuestras?
Hace poco, en un reality de imitación, el doble de José José, que asegura ser hijo del cantante, dijo que tal vez la prueba genética que les realizaron en México podía haberse equivocado. ¿Es eso posible?
Las contramuestras tienen que estar disponibles siempre; es una responsabilidad del laboratorio. Sobre el caso particular le digo como genetista: el ADN no se equivoca. Lo que se analiza en una muestra son fragmentos de la persona a través de un análisis de probabilidades que, si se ha hecho en un laboratorio idóneo, no deja dudas.

Explicándolo lo más sencillo posible, ¿cómo se toma una prueba de paternidad?
Básicamente con una muestra de sangre a padre e hijo, un pinchazo en un dedo. Y la sangre, porque es lo más abundante que tenemos. Pero todo tipo de materia orgánica tiene ADN. El cabello, en su raíz por ejemplo, tiene ADN igual al que se halla en la sangre, el frotis de la boca o la lengua; igual al de los espermatozoides o al que se recupera en un trabajo de exhumación.